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La Sala de Oro: el corazón oculto del castillo de la reina María
Si llegas a Pelișor esperando el esplendor monumental de su vecino, Peleș, te llevarás una sorpresa. Aquí todo es más íntimo, y el momento culminante de la visita es la Sala de Oro: una estancia cuyas paredes están revestidas de estuco dorado, modelado en forma de hojas de cardo, el símbolo favorito de la reina María. No es un salón de ceremonias, sino un rincón personal, imaginado por una soberana que quería vivir en una casa cálida, no en un museo. Esa tensión entre grandeza y comodidad da al castillo todo su encanto.
Un castillo encargado para el heredero al trono
Pelișor se construyó entre 1899 y 1903 y se inauguró ese mismo año, por orden del rey Carol I, que quería una residencia para su sobrino y heredero, el príncipe Fernando, y para su esposa, la princesa María. Los planos llevan la firma del arquitecto checo Karel Liman, que también había trabajado en Peleș, mientras que la decoración interior la coordinó el vienés Bernhard Ludwig. Más pequeño que Peleș, con decenas de habitaciones repartidas en varios niveles, el castillo se concibió desde el principio como espacio familiar, no como edificio de representación.
El único castillo Art Nouveau de Rumanía
Pelișor está considerado el único castillo Art Nouveau de Rumanía. Sobre la línea esbelta y elegante de ese movimiento, la reina María superpuso influencias celtas, bizantinas y neorrumanas, entrelazándolas en un estilo ecléctico pero cálido y personal. Buena parte del mobiliario se fabricó en talleres de Sinaia, y símbolos como el lirio aparecen constantemente en la decoración, como una firma discreta de la señora de la casa.
La huella de una reina artista
A diferencia de muchas residencias reales, Pelișor lleva la visión de una sola persona: la propia reina María supervisó la disposición, mostrando un gusto seguro por la arquitectura y la decoración. Prefería este castillo más pequeño y alegre al imponente Peleș, y cada habitación refleja ese deseo de intimidad. Aquí crecieron también los hijos de la pareja real, entre ellos el futuro rey Carol II.
El lugar donde murieron dos soberanos
Pelișor no es sólo una casa hermosa, sino también un lugar cargado de historia: aquí fallecieron, en 1938, tanto el rey Fernando como la reina María. El vínculo de la reina con este castillo fue tan fuerte que, muchos años después, su corazón fue devuelto a Pelișor, cerrando un círculo del destino. La visita adquiere así una nota conmovedora, más allá del valor artístico de los interiores.
Cómo llegar y qué conviene saber
El castillo está en Sinaia, en el Valle del Prahova, en la misma finca real que Peleș, a poca distancia de Râșnov, donde te encuentras. Merece la pena combinarlo con la visita a Peleș, ya que ambos castillos están a pocos pasos uno del otro. Al tratarse de un museo de administración pública, el horario y las tarifas pueden cambiar, así que consúltalos en la fuente oficial antes de tu visita.