25 km · 35 min en coche

La cresta calcárea más larga de Rumanía
Pocos lugares de los Cárpatos hacen levantar tanto la cabeza como Piatra Craiului. El macizo se alza como una muralla fina y afilada de caliza blanca, una cresta continua que va de noreste a suroeste, considerada la cresta calcárea más larga y alta del país. Su punto más alto es el pico La Om, llamado también Piscul Baciului, que alcanza los 2.238 metros. Vista de lejos, desde las carreteras entre Râșnov y Zărnești, su silueta dentada parece recortada a cuchillo del resto del paisaje.
Una montaña hecha de piedra y abismos
Casi todo el macizo es de caliza, una roca en la que el agua ha esculpido formas espectaculares a lo largo de los milenios: gargantas, chimeneas, repisas y cuevas. La cresta se extiende unos 25 kilómetros, con tramos estrechos donde el sendero corre justo por el filo, entre laderas abruptas. Aquí se encuentran también algunas de las simas más profundas de Rumanía, y los grandes canchales al pie de las paredes muestran cuán viva sigue la roca bajo la acción del hielo y del agua.
El clavel que sólo crece aquí
El habitante más preciado del macizo no es un animal, sino una flor: el clavel de Piatra Craiului (Dianthus callizonus), especie endémica que no crece en ningún otro punto del globo salvo en estas paredes calcáreas. Se ha convertido en el símbolo de la montaña y florece en pleno verano. Junto a él, en las rocas, se pueden distinguir la flor de nieve y decenas de especies de orquídeas silvestres. La rica flora del macizo suma más de mil especies de plantas superiores, una parte significativa de toda la flora de Rumanía.
Naturaleza salvaje protegida desde 1990
Para preservar este tesoro, en 1990 se creó aquí el Parque Nacional Piatra Craiului. Las montañas acogen a los grandes carnívoros de los Cárpatos —el oso pardo, el lobo y el lince—, así como al rebeco, que trepa por las repisas más expuestas. Precisamente por eso, buena parte del parque es zona de protección estricta y se pide a los visitantes que no se salgan de los senderos marcados.
Las puertas del macizo, a un paso de Râșnov
La entrada más conocida a la montaña son las Prăpăstiile Zărneștilor, una garganta estrecha y umbría con paredes de más de 200 metros, por la que se camina con facilidad, apta incluso para familias. Desde aquí parten los senderos hacia la Cabaña Curmătura, hacia Piatra Mică y hacia la propia cresta. Zărnești y la zona de Plaiul Foii, los principales puntos de partida, están a poca distancia de Râșnov, lo que hace el macizo fácil de alcanzar en una salida de un día.
Conviene recordar antes de salir
Las rutas de cresta son largas, expuestas y exigen experiencia, buen equipo y tiempo estable; las Prăpăstiile Zărneștilor y Piatra Mică siguen siendo las opciones accesibles para principiantes. Al ser zona protegida, el acceso, la acampada y los desplazamientos siguen las normas del parque, que pueden cambiar según la estación. Consulta el horario, las normas de visita y las posibles restricciones en la fuente oficial antes de tu visita.